Céfiro es el viento del Oeste en la mitología griega y se supone que su cálida y suave brisa anuncia la llegada de la "bella stagione". Este año la primavera parece que nos rehuye sin cesar, por eso habrá que pedirle al Céfiro que regrese. No se me ocurre una mejor forma de hacerlo que con este precioso madrigal de Monteverdi (del Noveno Libro, 1632). Se compuso para dos tenores, pero esta versión de L'Arpeggiata es mi favorita porque además de lo bien que combinan ambas voces, toda la pieza desprende alegría, buen humor y ganas de vivir. Os dejo el texto con mi traducción.
Zefiro torna e di soavi accenti
l'aer fa grato e'il pié discioglie a l'onde
e, mormorando tra le verdi fronde,
fa danzar al bel suon su'l prato i fiori.
Inghirlandato il crin Fillide e Clori
note temprando lor care e gioconde
e da monti e da valli ime e profonde
raddoppian l'armonia gli antri canori.
l'aer fa grato e'il pié discioglie a l'onde
e, mormorando tra le verdi fronde,
fa danzar al bel suon su'l prato i fiori.
Inghirlandato il crin Fillide e Clori
note temprando lor care e gioconde
e da monti e da valli ime e profonde
raddoppian l'armonia gli antri canori.
Sorge più vaga in ciel l'aurora, e'l sole,
sparge più luci d'or; più puro argento
fregia di Teti il bel ceruleo manto.
Sol io, per selve abbandonate e sole,
l'ardor di due belli occhi e'l mio tormento,
come vuol mia ventura, hor piango hor canto.
Zéfiro regresa y de suaves brisas
haz grato el aire y diluye en ondas la hierba
y murmurando entre las verdes ramas,
haces danzar con tu bello son a las flores del prado.
Con los cabellos engalanados de Fillides y Chloris,
van templando notas amorosas y alegres
y desde los montes y los valles de lo más alto a lo
más profundo en las cuevas resuena la armonía.
Surge ansiosa en el cielo la aurora, y el sol
extiende sus rayos de oro y de la más pura plata
adorna el bello y cerúleo manto de Tetis.
Soy yo, que en bosques abandonados y solo,
es mi tormento el ardor de dos bellos ojos,
y tal como mi ventura desea, ahora lloro, ahora canto.
Este tipo de composición se enmarca en la Seconda Prattica, que consistía en una forma de componer en la que la música estaba supeditada al texto y digamos que lo acompaña dándole énfasis. Se ve muy claramente en el juego que hace en "mormorando", y en la subida al agudo de "monti" e "ime" y la bajada a los graves de "valli" y sobre todo de "profonde", donde Jaroussky canta con su voz de barítono.
Espero que os haya animado el día, que ya falta muy poquito para ver de nuevo el sol!











